El término “anomalía” aparece con frecuencia cuando se habla sobre parapsicología o paranormal. Se utiliza como un término neutro, aséptico, libre de connotaciones que tienen otros términos como parapsicología. Pero su uso conlleva otros problemas.
El término anómalo no está libre de asunciones. Algo es anómalo porque existe otro algo, mucho mayor, que es lo normal. Así, una definición de anómalo sería aquello que “no es lo normal”.
Hace unos días vi un vídeo de una entrevista a un artista argentino (creo que era, no aparecía el nombre) donde decía algo así como: “si preguntamos a la gente que está oyendo ahora esta entrevista, si son de los que les gusta la pizza fría al día siguiente para desayunar, habrá una mayoría de gente que diga, por ejemplo, que no. Y un grupo algo menor que diga que sí. Si preguntamos a ese grupo quién se la come con un café, de nuevo habrá un grupo mayor y otro menor. Podemos seguir preguntando. Así, estamos creando una normalidad (no comerte la pizza fría al día siguiente, y menos con el café) a partir de la nada”.
El término anómalo significa irregular, extraño. Pero no significa que no pueda existir. Si se usara este término adecuadamente nos serviría para referirnos a todo aquello que es irregular o extraño con respecto a lo normal. Pero si tenemos en cuenta lo anterior de la pizza para desayunar, ¿qué es lo normal?
Otra acepción de anómalo es algo que es poco frecuente. Así, aplicado a la parapsicología y lo paranormal, las experiencias como avistamientos o encuentros con OVNIs, apariciones, sueños premonitorios, poltergeist, experiencias psi, experiencias cercanas a la muerte, etc., serían anómalas porque son poco frecuentes.
Pero no es así. Estas experiencias, y muchas otras, suceden con mucha frecuencia a todo tipo de personas. Arrinconarlas como experiencias poco frecuentes es, directamente, mentira.
Anómalo, entonces, va cobrando así su significado más poderoso: cosas que no pueden suceder. Cosas que van en contra de lo que sabemos de la realidad del universo.
¿Y qué sabemos de esa realidad? Esa realidad descrita, predicha y explicada por las ciencias naturales dejan fuera de sus modelos a los fenómenos parapsicológicos y paranormales. Simplemente no pueden ser. Y sin embargo, suceden.
Si establecemos un conjunto grande de lo que es lo normal (no comer pizza fría para desayunar al día siguiente), y otro más pequeño de lo que es lo anómalo (tomar pizza fría para desayunar) el paso inmediato se desliza sólo: explicar lo anómalo en términos de lo normal. Y no hablo de la pizza.
Así, los fenómenos anómalos lo son en tanto en cuanto no tengamos explicación aún desde lo normal. Permanecen en el margen de la página, como anotaciones al cuerpo principal del texto (lo normal). Pende sobre ellos siempre una especie de amenaza: ser explicados desde lo normal.
Esto es lo que hace, por ejemplo, la psicología anomalística (un tema del que hablaré en otra entrada más adelante): explicar estas experiencias y fenómenos anómalos en términos conocidos, psicológicos, médicos, etc. Es decir, borrar poco a poco esas anotaciones anómalas en el margen de las páginas y dejar sólo el texto principal.
Los fenómenos y experiencias parapsicológicas y/o paranormales no son anomalías al margen de la realidad. Son parte de la realidad misma. Pero mientras estén al margen de lo normal pervive el peligro de que sean potencialmente explicados y reducidos a lo normal. El riesgo de llamarlos “anómalos” en pro de una terminología más neutra (cosa que nunca ha funcionado, y no creo que funcione) está en que se mantienen como piezas que no encajan, en lugar de como elementos de la totalidad de la realidad.
En el mundo hay gente que come pizza fría para desayunar con el café, y gente que no. Y hay gente que tiene experiencias extraordinarias que desafían lo que conocemos de la realidad y gente que no las tiene. Hay que dejar de verlas como experiencias anómalas y contemplaras como una pieza más de la realidad del universo, aunque no las entendamos.
2 respuestas
Totalmente de acuerdo amigo.
Gracias!
Si partimos de que algo es anómalo (que no es «normal») los siguientes pasos para su comprensión y estudio vendrán ya marcados por esa idea.
Un abrazo!